ABP: La propuesta



Un cambio en la visión

Todos recordamos esas tediosas clases de inglés en las que el sonido del casete de la profesora se fusionaba con el sonido de fondo de la clase mientras nuestra mente viajaba muy lejos de allí.

Por suerte, o por desgracia para muchos otros, el mundo está cambiando y nosotros tenemos que cambiar con él. Debemos tener en cuenta la dirección que está tomando y enfocar nuestros esfuerzos hacia preparar nuestros estudiantes para este nuevo futuro, devolviendo el viejo casete al lugar al que pertenece: el armario del departamento de inglés.

Tenemos que enseñar pensando en el futuro y dejar de enseñar pensando en el pasado.

Nosotros, como profesores, tenemos la obligación de eliminar las lecciones magistrales de varias horas en las que los estudiantes se limitaban a escuchar y tomar notas. Tenemos que levantar a nuestros estudiantes de sus mesas y poner el foco del aprendizaje sobre ellos, que sean ellos los que aprendan a través de la experiencia y la creación de contenido.

Tienen que ser los responsables de su aprendizaje, que sean ellos los que recorran ese camino con el profesor como guía, pero nunca más con el profesor como centro del contenido.


Cuando abandonamos la lección magistral y los libros como concepto de aprendizaje nos encontramos con muchas propuestas que intentan marcar el cambio desde un modelo más tradicional a pedagogías alternativas basadas en las necesidades del S.XXI. Una de estas pedagogías, y en la que está basada esta serie de blogs es el “Aprendizaje Basado en Proyectos” (ABP).


En este enfoque los estudiantes trabajarán en grupos desarrollando las habilidades del siglo 21 como la colaboración, pensamiento crítico, comunicación, la toma de decisiones o la autorregulación. También, desarrollan las llamadas “soft-skills” (que tienen poco de “soft”) aprendiendo a respetar las ideas de los demás y desarrollando la empatía.

De esta manera, el ABP prepara a los estudiantes para el mercado y el ambiente laboral en el que van a tener que desempeñarse cuando sean adultos. Las empresas que están naciendo en el siglo XXI (startups) basan su modelo de trabajo en las habilidades que se desarrollarán en esta metodología.


Enfocándonos a las habilidades lingüísticas, los proyectos que desarrollaremos posteriormente ayudaran a mejorar todas las habilidades lingüísticas de una segunda lengua: Comprensión y producción oral y ,comprensión y producción escrita. De esta manera se abandonarán los enfoques antiguos que se centraban en una sola habilidad aportando a la enseñanza de una segunda lengua una visión más global e integradora.


El aprendizaje basado en proyectos


El aprendizaje basado en proyectos es una metodología que busca el desarrollo del estudiante llevando a este a una situación de la vida real. Un aprendizaje empírico a través del hacer y basado en la toma de responsabilidades por parte del estudiante: El estudiante es el dueño de su aprendizaje. El maestro cumple únicamente con un rol de guía.


Perez (2010) enumera alguna de las ventajas de aplicar el APB en una clase:

“(a)la metodología de proyectos es una estrategia para el aprendizaje que permite el logro de aprendizajes significativos, porque surgen de actividades relevantes para los estudiantes, y contemplan muchas veces objetivos y contenidos que van más allá que los curriculares. (b) Permite la integración de asignaturas, reforzando la visión de conjunto de los saberes humanos. (c)Permite organizar actividades en torno a un fin común, definido por los intereses de los estudiantes y con el compromiso adquirido por ellos. (d) Fomenta la creatividad, la responsabilidad individual, el trabajo colaborativo y la capacidad crítica, entre otros”


El aprendizaje por proyectos rompe completamente con el sistema antiguo de memorizar y recitar buscando que los estudiantes creen y experimenten con su propio aprendizaje en un ambiente significativo en el que dan importancia a lo aprendido.


“El aprendizaje basado en proyectos es una estrategia educativa que pretende salvar las deficiencias de un modelo de aprendizaje mecánico y memorístico, y que supone un gran instrumento para trabajar grupos de alumnos que presentan estilos de aprendizaje y habilidades diferentes¨ (Rebollo Aranda, S .2010)

También, un punto fuerte del ABP es su transversalidad. A la hora de aplicar un proyecto, estamos desarrollando diferentes habilidades de los estudiantes y están aprendiendo contenidos de diferentes áreas de conocimiento utilizando la lengua como vehículo.



¿Cómo es nuestro enfoque ABP? ¿En que se basa?

A la hora de aplicar un enfoque ABP en una clase de lengua extranjera nos basaremos en la siguiente metodología y marco teórico:

  • El enfoque comunicativo

  • El enfoque por tareas

  • Aprendizaje basado en el estudiante

  • Aprendizaje significativo

  • Teoría del andamiaje colectivo

  • Las habilidades del S.XXI

  • La escala ACTFL

Enfoque comunicativo

El enfoque comunicativo nació a través de la crítica de Chomsky en sus publicaciones “Syntactic Structures” (1957) y “Aspect of the theory of syntax” (1965) que posteriormente reflejo Hymes (1967 y 1972) como competencia comunicativa.


Esta competencia hace referencia a la habilidad para comunicar yendo más allá del concepto de competencia lingüística basada en aspectos formales. La competencia comunicativa hace referencia a más aspectos que únicamente a la forma.


El enfoque pedagógico de esta competencia comunicativa desemboca en el enfoque comunicativo. Este enfoque tiene como referencia actividades significativas priorizando el mensaje por encima de la forma. Priorizando el que por encima del cómo.


El aprendizaje basado en proyectos que planteamos en esta serie de blogs tiene como característica esencial el desarrollo de estos proyectos de una manera colaborativa. De esta manera, lo que buscamos es la interacción social entre aprendientes, buscamos multiplicar el número de interacciones en español que se producen en el aula de trabajo.


El enfoque ABP para el desarrollo de una lengua extranjera que exponemos se cimienta en el enfoque comunicativo y en la escala que se va a utilizar para medir el progreso (ACTFL). Todos estos elementos del marco pedagógico que rodea a esta propuesta están basados en la habilidad del estudiante para comunicarse (proficiency) y no en la corrección de estas comunicaciones.


La esencia de este aprendizaje es la capacidad que tiene el estudiante para transmitir el mensaje que quiere al receptor. Esencia basada en el enfoque comunicativo de Hymes (1967 y 1972).


Partiendo de esta base, durante la aplicación de los proyectos los estudiantes van a enfrentarse a una gran cantidad de oportunidades para utilizar su lengua y por lo tanto para desarrollarla a través de su uso.



Enfoque por tareas


El enfoque por tareas está basado en un enfoque empírico y relacionado con nuestras actividades diarias, de la vida real. Busca dotar al estudiante de una experiencia relacionado con el mundo real para dar sentido al aprendizaje y mejorar la interiorización de conceptos por parte de este:


“Las tareas como unidad lingüística en la vida real se definen como aquellas actividades para las cuales utilizamos la lengua en nuestra vida cotidiana” (Long, 1985)

El enfoque por tareas se basa en una secuencia de actividades con un objetivo final, un último proyecto o actividad final:

“Secuencia de tareas cuidadosamente engarzadas que giran alrededor de un tema y que conducen de forma coherente a la elaboración de una tarea final” (Estaire, 1990; Estaire y Zanón, 1990; Estaire y Zanón 1994; Estaire 1999)

Esta actividad final esta reforzada (teoría del andamiaje de Bruner) por una serie de actividades previas (tareas posibilitadoras) que refuerzan los conocimientos o habilidades que vamos a utilizar en esta tarea final.


La actividad final está basada en una situación de la vida real con un final abierto e incierto en el cual los estudiantes tienen que adaptar sus habilidades para producir y descodificar el lenguaje al a situación y contexto que se les va dando en cada momento.


Aprendizaje basado en el estudiante


Cuando hablamos del aprendizaje basado en el estudiante huimos de la concepción tradicional del aprendizaje basado en el profesor. El aprendizaje basado en el estudiante (student-led approach en inglés) pone el foco del proceso de aprendizaje en el estudiante dando al profesor un rol más secundario, un rol de guía y consejero.


En este enfoque, el profesor pasa de ser el facilitar de conocimiento a ser el facilitador de las herramientas y contexto necesario para que el estudiante cree su propio conocimiento. Esta corriente pedagógica se basa en la capacidad del estudiante como creador de contenido siempre en un contexto significativo basando la interiorización de contenidos y desarrollo de habilidades en la experiencia (enfoque Montessori): el estudiante aprende haciendo, creando, descubriendo, experimentando,etc.


En este enfoque metodológico se da importancia a la toma de decisiones y a la autorregulación del propio estudiante, dándole al estudiante la responsabilidad de su propio camino de aprendizaje. El estudiante toma decisiones, se marca objetivos y resuelve los problemas que se va encontrando en su proceso de aprendizaje.


Aprendizaje significativo


Ausubel fue el autor y creador de este término que hace referencia a la relación de conocimientos previos con los que ya tenemos adquiridos. Los conocimientos nuevos que aprendemos son asociados con los anteriores creando una nueva conexión. De esta manera, cuando tenemos conocimientos previos sobre la materia que estamos estudiando ayuda a interiorizar los conocimientos nuevos.


Siguiendo con el hilo de esta teoría, los proyectos que vamos a exponer en este documento tienen una conexión directa con la vida real de nuestros estudiantes. Van a trabajar y desarrollar el conocimiento sobre elementos que ya conocen en un contexto real y familiar para ellos.


A la hora de diseñar estos proyectos se ha tenido en cuenta el contexto que se quería fomentar: un contexto familiar en el que los estudiantes se sintieran cómodos a la hora de trabajar y con conexión directa con su vida diaria (Teoría sociocultural de Vygotsky). Cuando el profesor logra crear este ambiente de trabajo la facilidad con la que los estudiantes interactúan entre ellos aumenta, los estudiantes se sienten cómodos y motivados por lo que el lenguaje se desarrolla de manera eficaz.


También, cuando se crea un contexto de aprendizaje vinculado con la vida real se da a los estudiantes un punto de partida cercano a su realidad mejorando la vinculación de contenidos previos con contenidos nuevos fomentando la interiorización de estos.


Teoría del andamiaje colectivo


Esta teoría se cimienta en la teoría del andamiaje (Bruner) que a su vez nace de la teoría de la “zona de desarrollo próximo” (ZDP) de Vygotsky y en la teoría sociocultural del propio Vygotsky.


Cuando hablamos de andamiaje nos referimos a la idea de proveer al estudiante con la ayuda necesaria para que alcance el conocimiento con una metodología clara: Cuanto mayor sean las dificultades que presenta el aprendiente mayor va a ser la ayuda que le prestemos y cuanto menor sean las dificultades menores va a ser la ayuda que se le presente. De esta manera el profesor tiene que ser consciente de la ayuda que tiene que prestar al estudiante para que este pueda desarrollar su conocimiento.


El nombre de esta teoría se debe a la analogía de la construcción de un edificio, en su inicio necesitamos muchos andamios reforzarlo, pero luego vamos a ir necesitando menos ayuda ya que los cimientos son más sólidos.


La teoría del andamiaje de Bruner se combina posteriormente con la teoría sociocultural de Vygotsky para dar sentido al andamiaje colectivo.

La teoría sociocultural de Vygotsky enuncia que los aprendientes son seres sociales por lo que el aprendizaje tiene un factor social. Los humanos aprendemos a través de la colaboración y la interacción con otros.


Si juntamos estas dos ideas, nos da lo que llamamos “la teoría del andamiaje colectivo” esta teoría hace referencia a la ayuda que los compañeros nos proporcionan para desarrollar nuestro conocimiento, y en nuestro caso, las habilidades lingüísticas.


El diseño de los proyectos tiene muy en cuenta el aspecto colaborativo de estos buscando siempre que esta colaboración desemboque en una ayuda mutua entre aprendientes de ELE con el fin de potenciar y desarrollar las habilidades lingüísticas de estos.


Habilidades del S.XXI


Nosotros tomamos como punto de partido el marco teórico y pedagógico de Microsoft para la educación (21 CLD) en el que destaca seis habilidades: Colaboración, autorregulación, resolución de problemas de la vida real, uso de las TICs para el aprendizaje y comunicación.


  • Colaboración: Como hemos explicado anteriormente, uno de los puntos fuertes del aprendizaje por proyectos y por el que destaca sobre otro tipo de metodologías es la colaboración necesaria entre los estudiantes para llevarla a cabos. Esta colaboración ayuda al aprendizaje (andamiaje colectivo) y desarrolla una serie de habilidades sociales en los estudiantes como pueden ser la empatía o la tolerancia.

  • Autorregulación: Los estudiantes son los encargados de ponerse objetivos semanales y de autoevaluar su propio trabajo en función de los objetivos marcados. Esto se dará siempre desde el respeto y el consenso por parte de todos los miembros del grupo.

  • Uso de las TICs para el aprendizaje: Los estudiantes tendrán acceso diferente material electrónico y contarán con acceso a aplicaciones online como para editar el contenido que produzcan.


  • Comunicación eficaz: Los estudiantes se adaptarán a los diferentes tipos de audiencias a los que tienen que llegar dependiendo el tipo de producto final que quieren lograr. Esta adaptación que se produce para llegar al público indicado tiene su repercusión en el lenguaje y vocabulario expresado. Es muy importante saber expresarse en todo tipo de contextos.


Escala de habilidad lingüística del ACTFL


La escala de habilidad de lingüística del ACTFL (ACTFL proficiency scale) es la escala que vamos a utilizar para evaluar la habilidad lingüística de los estudiantes. Esta escala pertenece a el ACTFGL (American Council on the Teaching of Foreign Languages) y tiene la particularidad que mide el desempeño y la habilidad para comunicarse por encima de la forma y la corrección de esta comunicación. Este paradigma enfrenta a las dos vertientes mencionadas anteriormente: Proficiency vs Performance


  • Proficiency: “The ability to use language in real world situations in a spontaneous interaction and non-rehearsed context and in a manner aceptable and approapiate to a native speaker of that language” (ACTFL Peorformance Descriptor ofr Language Learners.2012)


  • Performance: “The ability to use language that has been learned and practiced in an instructional setting” (ACTFL Peorformance Descriptor ofr Language Learners.2012)


En esta escala que es llamada la escala “proficiency” del ACTFL lo que buscamos es medir la habilidad de los estudiantes para desenvolverse en situaciones espontaneas y reales huyendo del marco académico y la corrección del mensaje. Esta manera de evaluar las habilidades de nuestros estudiantes se alinea a la perfección con el enfoque comunicativo que seguimos en el diseño de estos proyectos, así como la intención de desarrollar las habilidades lingüísticas de los estudiantes a través de multiplicar el número de interacciones que tienen entre ellos.



De la teoría a la práctica


Nosotros también hemos asistido a esas formaciones en las que el ponente te explica durante dos horas su metodología y todas las implicaciones que esta conlleva donde sales de la sala con un sentimiento de vacío deseando que te hubieran dado ejemplos prácticos para llevar todo esto a tu clase.

De esta manera, este es el primer post de una serie de cinco posts en los que explicaremos detalladamente cuatro ejemplos para desarrollar este tipo de ABP en tu clase:

  • Podcast

  • Cinematografía

  • Teatro de títeres

  • Periódico

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¡No te los pierdas!



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