Asientos Flexibles Significativos: El Modelo SAMR



Flexible Seating o Asientos Flexibles, ese término que tanto se ha utilizado últimamente y que parece que vino a cambiar la educación para siempre. Como a muchas de las corrientes rompedoras que irrumpen con fuerza en el mundo educativo, a la corriente de los asientos flexibles se sumaron muchos docentes sin una planificación ni formación previa.


Después de mucho dinero gastado en este nuevo mobiliario, muchas veces queda relegado a un segundo plano descansando en la esquina de la clase debido a que muchos maestros no saben cómo ejecutarlo convirtiéndose en un problema más que en una solución.


Hoy vamos a hablar sobre como ejecutar de manera apropiada un modelo de Asientos Flexibles en el aula creando ambientes de trabajo significativos donde los alumnos desarrollen sus actividades cubriendo las necesidades particulares que exija cada tarea.



Los Asientos Flexibles y la Tecnología

Aunque sea difícil de creer, la corriente de los asientos flexibles en el aula tiene muchísimas similitudes con la corriente de transformación digital o digitalización.

  • La tecnología y los asientos flexibles son únicamente herramientas que sirven para potenciar la pedagogía del maestro, pero nunca tienen que ser el centro del aprendizaje reemplazando al modelo pedagógico que utiliza el maestro.


  • ·La tecnología en el aula y los asientos flexibles son herramientas potenciadoras que no son útiles si no se aplican de una manera significativa y con una preparación previa.


  • El uso de la tecnología y los asientos flexibles pueden confundirse con innovación educativa teniendo una base pedagógica muy frágil.




Teniendo en cuenta estas similitudes podemos afirmar que los fallos en la aplicación de ambas tienen la misma fundamentación: Una falta de formación para aplicarse de una manera significativa y con un objetivo concreto.


Muchas veces nos olvidamos de hacernos preguntas tan básicas como ¿Podría retirar estos nuevos materiales innovadores de clase y la vida seguiría igual? Si la respuesta es si, estamos haciendo algo mal. La tecnología y los asientos flexibles tienen que permitirnos realizar actividades o crear ambientes de trabajos a los que no podiamos acceder anteriormente. Si no están cambiando nada en nuestras clases y la esencia de estas sería igual si retiráramos estas herramientas, estas herramientas no están potenciando nuestro estilo de enseñanza y pasán a ser un obstaculo más que un beneficio para nuestra práctica.


Muchas veces nos olvidamos de hacernos preguntas tan básicas como ¿Podría retirar estos nuevos materiales innovadores de clase y la vida seguiría igual?

El Modelo SAMR

Para evaluar nuestra práctica y la aplicación de la tecnología en el aula. Nos gusta utilizar el modelo SAMR, modelo que fue creado para evaluar la aplicación de la tecnología en el aula, con el que valoramos el beneficio potencial que tienen estas herramientas, así como, el impacto que su uso tiene en nuestra práctica docente.


Este modelo y se divide en cuatro escalones de una pirámide emulando la taxonomía de Bloom:

  • Sustituir

  • Aumentar

  • Modificar

  • Redefinir


The SAMR Model vía Schoology . Image Modified from Original by Lefflerd’s on Wikimedia Commons.


Los dos primeros niveles (sustituir y aumentar) son parte de la base de la pirámide que se considera la zona de potenciación, mientras que los dos últimos niveles (modificación y redefinición) forman parte de la zona de transformación siendo considerada esta zona el nivel más alto de transformación digital.


En el nivel de sustitución, la tecnología actúa como una mera sustitución de un elemento no tecnológico sin aportar ningún cambio estructural. Por ejemplo, escribir en un editor de texto en vez en un papel.


En el nivel de aumentación, la tecnología también actúa como una sustitución directa, pero incluyendo algunas características que ayudan a potenciar la calidad de la práctica. Por ejemplo, incluir imágenes o videos en un editor de texto que ayude a plasmar las ideas escritas con anterioridad.


En el nivel de modificación (primer nivel de la zona de transformación), la tecnología sirve más que para una simple sustitución. De esta manera, la tecnología ayuda a rediseñar la actividad que se realiza. Por ejemplo, la aplicación del corrector de gramática y marcos de oración con los que algunos editores de texto digitales ayudan a sus usuarios a construir un discurso gramaticalmente rico y fortaleciendo su coherencia y cohesión a través de distintas sugerencias generadas por una herramienta de inteligencia artificial.


En el nivel de redefinición, considerado como el nivel más alto de este modelo, la tecnología permite a su usuario desarrollar actividades o tareas que eran inimaginables hace veinte años. De esta manera, la tecnología permite romper los moldes e ir más allá, produciendo experiencias rompedoras que redefinen los límites conocidos hasta ahora. Por ejemplo, la capacidad que tiene un editor de texto online de conectar a personas de todo el mundo para trabajar en un mismo documento mientras se comunica a través de una ventana de chat disponible para potenciar esta comunicación es un ejemplo de redefinir una práctica dotando de oportunidades impensables hace diez años.


SAMR Model vía Sylvia Duckworth

El Modelo SAMR y los Asientos Flexibles

El modelo SAMR que fue inicialmente diseñado para evaluar el uso de la tecnología en el aula también se puede aplicar al uso de los asientos flexibles en el aula:


Sustitución: Consiste en reemplazar una silla con bajas cualidades ergonómicas por otra con un nivel ergonómico superior que favorezca la posición del usuario.

Aumentación: Seguimos con la sustitución, pero añadiendo características especiales que dotan a esta sustitución de un cambio estructural. Por ejemplo, una silla por una pelota de yoga.


Modificación: Cambiamos varias sillas por un sofá en forma de luna que potencia la colaboración entre usuarios y el trabajo en equipo. Esta modificación transforma el uso de los asientos y los llevo al siguiente nivel redefiniendo sus capacidades y propósitos.


Redefinición: Cambiamos todo nuestro mobiliario y creamos distintos ambientes de trabajo que favorecen la ejecución de tareas específicas. De esta manera, dotamos a nuestra aula de diferentes ambientes de trabajo que los alumnos pueden usar para desarrollar sus tareas dependiendo de las características y las necesidades de esta.


Por ejemplo, un ambiente de trabajo donde hay dos sofás y una pizarra blanca en la que pueden colaborar y plasmar sus ideas o un ambiente de trabajo en silencio donde hay escritorios individuales potenciados por cubos que cancelan el sonido para esos estudiantes que trabajan mejor solos o quieren un aislamiento del ruido producido por la clase.


El Modelo SAMR aplicado a los Asientos Flexibles

Teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, podemos configurar la pirámide SAMR en referencia a los asientos flexibles de la siguiente manera:

El uso de manera significativa de las herramientas que favorecen el aprendizaje es uno de los retos mas importantes que presenta el siglo XXI a los docentes ya que encontramos nuevas herramientas en el aula que nunca antes habían sido utilizadas.


La educación, el espejo de la sociedad

La misión de cualquier sistema educativo es preparar de una manera holística a sus miembros más jóvenes para que sean exitosos en el mundo del futuro. De esta manera, la sociedad y la educación se retroalimentan. La sociedad marca a la educación las necesidades que tiene que cubrir mientras que la educación es la única herramienta demostrada con un impacto en la sociedad a largo plazo.


“La educación es la única herramienta demostrada con un impacto en la sociedad a largo plazo”

Las necesidades de la sociedad han cambiado, y no estamos hablando únicamente de una digitalización del mundo en el que vivimos o del mercado de trabajo en el que se van a desenvolver nuestros alumnos cuando se gradúen.


Muchas veces olvidamos que los ambientes de trabajo han cambiado. Pasando de largas filas de escritorios aislados en los que los empleados trabajaban sentados en una silla durante horas evitando el contacto con otras personas y concentrados en las actividades que tenían que completar.

American Office in 1900 vía HNF

En la actualidad, las grandes empresas y los startups de la segunda década del siglo XXI han cambiado su metodología de trabajo habilitando espacios comunes que potencia la productividad de su personal.



Infor Office vía OfficeSnapShots

Como podemos ver el ambiente de trabajo ha cambiado radicalmente en los últimos años. Este cambio tiene que generar un cambio en la forma de enseñar en las aulas. Viajemos rápidamente a un aula de 1900.

Clase de principios del siglo XX vía Medium

¿Encontramos alguna similitud entre esta imagen que refleja una clase de principios del siglo XX y el ambiente de trabajo de esa misma época?


Efectivamente, el sistema educativo respondía a las necesidades y estrategias utilizadas en los ambientes de trabajo de esa época y replicaba estos modelos para preparar a los estudiantes para un futuro que se iba a desarrollar dentro de estas directrices marcadas por estos ambientes de trabajo.


Si pensamos en los ambientes que replicamos en nuestras clases en la actualidad, se parecen más a los establecidos en el s. XX que a los establecidos en el s. XXI por eso una aplicación correcta y significativa de los asientos flexibles (redefinición) es clave en el desarrollo de las habilidades que nuestros alumnos van a utilizar en su futuro ambiente de trabajo.


“Una aplicación correcta y significativa de los asientos flexibles es clave en el desarrollo de las habilidades que nuestros alumnos van a utilizar en su futuro ambiente de trabajo”

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